Viaje a Asturias y Navarra para recorrer la ruta del Cares y caminar por la Selva de Irati, del 8 al 11 de mayo.


Viaje a Asturias y a Navarra para realizar la Ruta del Cares y un recorrido por la Selva de Irati.



Desde el día 8 hasta el día 11 de mayo, Miguel Angel y yo,  viajamos a Asturias y a Navarra con la intención de realizar la emblemática Ruta del Cares en Asturias y unos recorridos por la majestuosa Selva de Irati, en Navarra.

El periplo lo iniciamos antes del amanecer del día 8, comenzando el viaje en coche hacia Asturias, que resultó tranquilo y sin ninguna incidencia.


La primera parada en Asturias para comer y visitar parte de la población, siguiendo recomendaciones del amigo Alberto, la hicimos en Llanes, donde comimos estupendamente y pudimos visitar parte de su casco histórico y el paseo de San Pedro.

Paseo con plataneras
Fachada del casino


 












En el puerto marinero pudimos ver, aunque no con detalle debido al poco tiempo del que disponíamos, Los Cubos de la Memoria, del artitsta Agustín Ibarrola. Estos representan, según la interpretación de Ibarrola,  el paisaje, la cultura, costumbres y modo de vivir de los llaniscos.

Los Cubos de la Memoria
Desde allí subimos al Paseo de San Pedro. Se trata de un paseo cubierto por hierba, ubicado en una atalaya desde la cual se dispone de una vista bastante extensa de Llanes por un lado, y del mar Cantábrico por la otra vertiente. La extensión de este paseo es de un kilómetro aproximadamente, pero forma parte de la Senda Costera E-9. Nosotros accedimos por la playa del Sablón y estuvimos caminando por parte de su recorrido. Es maravilloso poder encontrarse en este paseo y disfrutar de las vistas que nos brinda y, por supuesto, tener el privilegio de caminar por él. 

Mirador del Paseo de San Pedro
















Finalizada la visita a Llanes continuamos viaje. Desde Llanes nos dirigimos a Arriondas, donde teníamos concertado el alojamiento a través de una empresa de turismo activo y multiaventura. Tras informar al hotel de nuestra llegada, seguimos camino hacia los Lagos de Covadonga
No queríamos perder la oportunidad de verlos, disfrutar de su paisaje y poder caminar por sus alrededores.
La suerte nos acompañó y pudimos verlos de la forma que muestran las siguientes fotografías, ya que por la tarde, como en este caso, o a primeras horas de la mañana, es difícil poder contemplarlos así porque suelen estar cubiertos por niebla.




Primero visitamos el lago Enol.

El lago Enol

Después subimos al lago Ercina.
Lago Ercina

































Desde el lago Ercina subimos al mirador Entrelagos, desde donde se tiene una estupenda vista de ambos lagos y de todo el sistema montañoso que nos rodea.

Una amiga de asturias


El lago Enol desde el mirador


Continuamos recorrido para dirigirnos al Santuario de Covadonga. De bajada, hicimos una parada en el Mirador de la Reina.










La siguiente visita fue al Santuario de Covadonga.










La cena de los dos días que estuvimos hospedados en Arriondas las hicimos en Cangas de Onís. Bonita población de la que destaca su conocido puente romano.






El día 9 de mayo hicimos la emblemática ruta del Cares. La empresa de turismo activo que contratamos para el hospedaje y para el traslado y recogida al inicio y final de la ruta, nos recogió a las 9:30 horas de la mañana en la estación de autobuses de Cangas de Onís. Desde allí nos trasladaron a Caín (León) por la carretera N-625 y durante el recorrido, que transcurrió por el desfiladero de los Beyos entre paisajes maravillosos, nos hicieron varias paradas para que pudiésemos disfrutar de estupendos lugares y paisajes.

La primera parada la hicimos junto al Hotel Puente Vidosa, donde pudimos ver la cascada de Aguasaliu.












La siguiente parada la hicimos en el puerto de Panderruedas, ya en la provincia de León. Paramos junto a un área recreativa ubicada en este puerto de montaña, a unos 1463 metros de altura sobre el nivel del mar.


Destacar, además del encanto del lugar, las maravillosas vistas que se nos ofrecen, de las que podemos destacar las cumbres de los Picos de Europa cubiertas de una capa de nieve.






Seguimos viaje hacia el inicio de la Ruta del Cares para detenernos en el Mirador del Tombo (800 metros).



Este mirador es uno de los símbolos que se asocian a la ruta del Cares y yo personalmente, tenía muchas ganas de poder estar en él. Otro objetivo conseguido.










Después de la visita al mirador continuamos el viaje hacia Caín, parando antes en el llamativo Chorco de los Lobos. Se trata de una empalizada a modo de callejón y que finaliza en un pozo o "chorco" construído como trampa para lobos, para la defensa del principal medio de vida de estas personas, la ganadería. Antonio, nuestro transportista y guía, nos explicó que a primeras horas del día, un vecino del lugar era el encargado de revisar la zona de paso del ganado para comprobar que no hubiese rastros de lobos que pusiesen en peligro a las reses. Si detectaba algún rastro de este animal, daba la voz de alarma y se daba aviso a todos los habitantes de la zona mediante el sonido de las campanas para iniciar una batida. La gente se abría en abanico, cercando a los lobos y les obligaban a dirigirse al callejón que formaba la empalizada como única vía de escape. El siguiente paso consistía en que otros vecinos se ubicaban en las construcciones que hay antes del Chorco, los chozos, provistos de unas lanzas o chuzos. Cuando los lobos les rebasaban, estos, haciendo uso de los chuzos, empujaban a los lobos hacia el Chorco.









Tras la visita al Chorco de los Lobos, continuamos hasta Caín, desde donde iniciamos la Ruta del Cares, uno de los principales objetivos de este viaje. 
A este recorrido le voy a dedicar una entrada completa, por lo que ahora solamente voy a mostraros unas fotografías de la misma a modo de resumen.


Inicio de la ruta
En la presa
Puente de los Rebecos


Puente de Bolín























Al finalizar la ruta, subimos en el funicular de Bulnes para visitar Bulnes (La Villa) y Bulnes (El Castillo). Un encanto de aldeas a los pies del Naranjo de Bulnes o Picu Uriellu.


Acceso al funicular de Bulnes












Lo cierto y verdad es que disfrutamos del encanto de este bello lugar. Si no lo habéis visitado y os surge alguna vez la ocasión, os recomiendo su visita. Estoy convencido de que no os defraudará. Solamente hay dos medios de acceder a este lugar: Uno caro, que es usando el funicular, y otro barato, que es subir andando.

Acabada la visita, Antonio nos recogió en el parking del funicular y nos trasladó de regreso a Cangas de Onís. Allí volvimos a coger el coche y nos dirigimos al Mirador del Fitu, para intentar contemplar las vistas tan estupendas que se tienen desde él.
Este se haya enclavado en la Sierra del Sueve a unos 1100 metros sobre el nivel del mar. Cuando las condiciones metereológicas lo permiten, se puede llegar a contemplar el mar Cantábrico. Nosotros tuvimos mala suerte en ese sentido porque a nuestra llegada estaba cubierto de niebla. Nos dijeron que diez minutos antes se encontraba despejado. Nos tuvimos que conformar con disfrutar del encanto del lugar pero no de las vistas que desde allí se nos ofrecen.









El mirador del Fitu
Con la visita al mirador finalizamos la jornada del viernes 9 de mayo.

Al día siguiente nos trasladamos a Navarra para realizar dos recorridos por la Selva de Irati, accediendo desde Orbaiztzeta.

Respecto a estos recorridos por la Selva de Irati, también realizaré una entrada dedicada a ellos. Como adelanto os muestro unas imágenes a modo de resumen de estos dos recorridos.

El primero de ellos lo iniciamos por la mañana desde el parking de la Cantera, junto a la presa del embalse de Irabia. Se trata del sendero SL-NA 53C, que realiza un recorrido alrededor del embalse de Irabia.


Presa del pantano de Irabia
Pantano de Irabia







Por la tarde nos desplazamos hasta el área de acogida de Arrazola, desde donde iniciamos la segunda ruta del día, la SL-NA 51C.













Con esta ruta dimos por concluido nuestro viaje y por conseguido nuestro objetivo: recorrer la Ruta del Cares y realizar los recorridos por la Selva de Irati.