Recorrido por la Seva de Irati. 10 de mayo de 2014. Segunda parte: SL-NA 51C.

RECORRIDO POR LA SELVA DE IRATI

SL-NA 51C




Recorrido por la Selva de Irati en Navarra. SL-NA 51C (Azalegui y ermita de San Esteban).
Una vez finalizada la primera etapa y despúes de comer, nos desplazamos desde la presa de Irabia al área de acogida de Arrazola, desde donde iniciamos la segunda ruta del día por la selva de Irati.

Comenzamos a caminar desde el área de recreo siguiendo los paneles indicadores de los senderos SL-NA 50C y el que vamos a recorrer, el sendero SL-NA 51C puesto que ambos coinciden en el recorrido hasta el abrevadero de Orionzilo.

 
La senda nos conduce a la regata de Arrazola, un pequeño riachuelo que al inicio del recorrido nos acompaña por nuestra derecha y que cruzamos en varias ocasiones durante la ruta.





En seguida nos encontramos rodeados de una estupenda y frondosa vegetación, resaltada por la humedad de la zona.







El caminar nos resulta fácil y muy agradable gracias al entorno que nos rodea y  a las sensaciones que el lugar nos transmite.





El itinerario no presenta dificultad y es fácil de seguir; simplemente hay que estar atentos a las circunstancias  del terreno y fijarse en las marcas blancas y verdes que señalizan este sendero local. Respecto a la señalización, podemos hacer referecia a una ligera incidencia: las marcas de color blanco y verde que señalizan este tipo de senderos, entran en conflicto con el entorno por el que se desarrolla esta ruta y, pese a no suponer un grave inconveniente, si causa alguna ligera molestia porque los colores de las marcas se camuflan con el entorno y, en algunos momentos, cuesta visualizarlas a simple vista.







Durante el itinerario, nos volvemos a encontrar con otra peculiar plantación de setas, que tienden a crecer en los troncos de los árboles.




En el lugar donde nos muestra la siguiente fotografía, los senderos se separan. El SL-NA 50C, se dirige a la izquierda por el abrevadero de Orionzilo y el que nosotros queremos recorrer, el SL-NA 51C, continúa en ligero ascenso hacia la derecha.




Antes de iniciar la subida hacia Azalegui, hacemos una parada para ver el abrevadero de Orionzilo.

Abrevadero de Orionzilo


Tras la visita al abrevadero, reemprendemos la ruta en ascenso hacia la cima Azalegui.





Tras un primer repecho de subida por bosque, el pasisaje cambia y nos adentramos en una zona de prados. La senda sigue ascendiendo en dirección a la cima Azalegui, que queda a nuestra derecha. La senda va bordeando la cima por el lado izquierdo.



Panorámica de la cima Azalegui mientras ascendemos


Ave rapaz que vuela sobre Azalegui





















Terminado el segundo tramo de ascenso, llegamos a otra zona menos inclinada en la que hay un comedero. Desde allí, debemos continuar hacia un camino, que podemos tomar como referencia si se nos despistan las señales indicadoras de la senda, que están ubicadas en unas estacas de madera.






Vista de la subida




Camino que debemos tomar como referencia

Llegados al camino, seguimos este hasta la llanura donde alcanza su punto más alto.




Mientras andamos por este camino, vemos como vuelan algunas aves rapaces.



En el llano donde el camino alcanza su punto más alto, la senda se dirige hacia la cima Azalegui. Una señal de madera, nos indicará  la ruta hacia la ermita de San Esteban.






Una vez iniciamos la senda hacia la cima Azalegui, nos encontramos con una bonita estampa: la visión de un caballo en la cima de la loma.



Pese a la distancia que nos separa del mismo, comenzamos a fotografiar al animal porque la estampa es preciosa y pensamos que a nuestra llegada a la cima, el animal ya no va a estar.






Conforme nos aproximamos a la cima, nos encontramos con la gratísima sorpresa que no sólo el caballo sigue en el lugar como esperándonos, sino que además, le acompaña un potrillo tumbado a pocos metros de este. A nuestra llegada, el potrillo se levanta y se dirige al caballo, que resultó ser yegua y, como brindándonos la escena, se pone a mamar. Podéis imaginar el momento que vivimos tan especial para nosotros, que no parábamos de fotografiarles y gravar alguna escena en vídeo.
Ambos animales no dirigieron en varias ocasiones sus miradas, como diciendo: disfurtad de esto que es exclusivo para vosotros. Os dedicamos este momento.
















Os podéis imaginar como nos llenó esa escena que vivimos en primera persona y que no podemos describir con palabras. Se convirtió en una de las vivencias que más nos llenó y que quedará grabada en nosotros por mucho tiempo; me atrevería a decir que para siempre.




Como contraste, a pocos metros, una vez superada la cima Azalegui, encontramos el cadáver de un caballo, que pudiera ser el padre del potrillo. Un fuerte contraste entre la vida y la muerte.



Continuamos camino por un prado en sentido descendente.




La cima Azalegui
Llegamos al vértice del prado y la senda desciende hacia una zona de aliagas que parece que haya sufrido algún incendio o quema.





Descenso de la cima Azalegui

Cruzamos la zona de las aliagas y continuamos por la senda hacia una zona arbolada.






Una vez internados en la zona boscosa, la senda comienza a descender suavemente hasta que llegamos al siguiente punto de interés, la Ermita de San Esteban.



Ermita de San Esteban




En la ermita de San Esteban hicimos una parada para beber y comer algo. Miguel Ángel se comió su famosa manzana mientras la dedicábamos a quienes concivieron la famosa leyenda. Vayan nuestros saludos a ellos.

En la ermita de San Esteban

Reanudamos el camino e iniciamos un bonito descenso hasta  una zona de pastoreo de vacas, donde nos surge un pequeño problema con la continuidad de la ruta.








Cuando llegamos al vallado de la zona de pastoreo, vemos las marcas en  unos árboles a nuestra izquierda que están pegados a la valla. Pensamos que hay que continuar por delante de esta, pero al llegar al final, una alambrada no permite continuar. Ante la duda surgida, nos dirigimos a los árboles donde habíamos visto las últimas marcas y seguimos hacia la izquierda en paralelo al vallado, pero no encontramos la continuidad de la senda y decicimos volver de nuevo a la zona de las marcas para seguir buscando por donde seguir la ruta. Al final, encontramos la marca en la puerta de acceso al prado.



Nos introdujimos en el prado donde pastaba un grupo importante de vacas para seguir buscando la continuidad del recorrido. 





En un principio, nos encaminamos por el lado izquierdo porque parecía verse una senda, pero al rebasar el ganado, vi a la derecha otra puerta como la anterior. Mientras Miguel Ángel continuaba recto, yo me dirigí a comprobar si la ruta continuaba por esa puerta.





Al final resultó que la ruta continuaba por esta segunda puerta por la que se abandona la zona de pastoreo. En conclusión, cuando se baja de la ermita de San Esteban, hay que adentrarse por la puerta a la zona de pastoreo y, siguiendo hacia la derecha junto al vallado, encontraremos la siguiente puerta por donde saldremos para continuar el recorrido por un camino.






Al poco, una señal nos dirigirá en descenso hacia la derecha.




La bajada no es fuerte y discurre por una zona encantadora hasta alcanzar de nuevo el riachuelo de Arrazola.







Alcanzado el riachuelo, seguimos caminando hacia la izquierda.




A poca distancia, las marcas nos intrudicirán por otra puerta a un prado. Aquí podemos seguir a la izquierda, cruzando un puente, o hacia la derecha. En ambas direcciones llegaremos al área de acogida de Arrazola, donde iniciamos y donde finalizamos esta estupenda ruta que recomendamos a cualquiera que tenga ocasión de recorrerla.




Zona de acogida de Arrazola